sábado, 11 de febrero de 2012

La habilidad de la comunicación en organizaciones inteligentes


La habilidad de la comunicación: herramienta de liderazgo dentro de una organización inteligente.


Una organización inteligente es aquella que tiene la capacidad de aprender de sus vivencias e interrelaciones que diariamente enfrenta con su entorno, conoce cómo responder y enfrentar las situaciones, gracias a que dentro de ella, se cuenta con líderes y colaboradores que conciben trabajar en equipo y saben aprovechar tanto sus talentos como sus competencias.

Centrando la atención en esos líderes, deseo aportar una reflexión que permita reafirmar la habilidad gerencial de la comunicación hacia el fortalecimiento de las actividades dentro de una organización que se considere inteligente.

Una de las capacidades del liderazgo es tener la habilidad de obtener mejores resultados, guiando a los miembros de un equipo a través del esfuerzo compartido, el constante aprendizaje en sus actividades de trabajo y la relación que sostienen en su interacción con su medio.

Una herramienta básica para ejercer las actividades gerenciales del liderazgo, es la comunicación, considerándola como un medio para que en todos los sentidos y niveles organizacionales, se practique de manera objetiva y se obtenga información que facilite la toma de decisiones inteligentemente.

De esta manera, la intención de este artículo es resaltar la importancia de una buena comunicación interpersonal, entre quienes pertenecen a una organización inteligente y quienes, ejerciendo algún tipo de poder, los dirigen.

Dentro de una organización, el poder y la comunicación van de la mano ¿Por qué? Porque el líder es quien ejerce el papel fundamental, para desarrollar las actividades con un alto nivel de resultados.

Una de las claves en el papel de líder es saber comprender, conocer y actuar sobre hechos reales, para que su poder de decisión sea asertivo, por lo que se recomienda ser:

1. Cauteloso en todos los acontecimientos de su entorno.
2. Analítico y que sepa manejar el cúmulo de información que, tanto directa como indirectamente, recibe en el papel de su actividad.

Una organización inteligente, es el lugar donde el líder (o quien tenga el poder oficial de la empresa) debe actuar diligentemente, antes de hacer cualquier actividad o tomar algún tipo de decisión que pudiera tomar un rumbo inesperado (como conflictos o mal ambiente laboral); debe recurrir a ese torrente de datos que fluyen en toda su área o en toda su empresa; esa corriente de datos le pueden generar información correcta, la cual debe de:

1. Analizar detenidamente el mensaje.
2. Validar el porcentaje de objetividad que contiene.
3. Ayudar a enriquecer sus experiencias y sus conocimientos que ha generado en la práctica de su actividad.
4. Decidir su accionar.

Ese torrente de datos y de información, tendrá una mayor calidad cuando verdaderamente practique las relaciones interpersonales, mismas que generan un intercambio significativo de ideas, pensamientos, sentimientos entre el emisor y el receptor, es decir entre el líder y sus subordinados. Es ahí cuando realmente puede ejercer su poder, empatizando con sus colaboradores, en “ganarse su confianza”, en motivarlos a comunicarse, en establecer diálogos significativos que demuestren la existencia de un verdadero equipo de trabajo, en donde el “miedo a…” se pueda disminuir, y que con ello los subordinados, colaterales y jefes, puedan construir una verdadera lealtad, una verdadera identificación en el accionar de la organización.

La tarea del líder en estos asuntos, consiste en eliminar la filtración de una verdadera información y reducir los gastos que pudieran implicar la ejecución de una mala decisión causante de una información subjetivamente mal percibida.

Creo que lo anterior, pudiera parecer ilógico, si hacemos referencia a que todos y cada uno de nosotros, tenemos una diferente percepción y actitud ante los acontecimientos que nos rodean; pero, generar inteligentemente las maneras de asumir los hechos y optar justa y objetivamente por la mejor decisión, tendrá como consecuencia que los resultados sean aceptados, no solo por el líder, sino por todos los que están involucrados en la situación.

La comunicación tanto verbal como no verbal, es fundamental en el desarrollo de quien ejerce su poder dentro de una organización, ya que ambas modalidades de comunicación, se podrán complementar y se podrán apoyar para emitir juicios más objetivos con reflexiones inteligentes, en cuanto al proceder de una acción. De esa manera, la búsqueda de verdadera información tendrá un mayor porcentaje de validez, se podrá interpretar correctamente y se tendrá la capacidad de tomar decisiones efectivas, que logren alcanzar los propósitos de una armonía en todos los ámbitos de la organización. 

Lo anterior, puede generar una excelente imagen en todo su entorno. ¿Por qué? Por el hecho de estar ejerciendo una comunicación interna, que provoca un ambiente organizacional agradable (de colaboración, con motivación, con unión entre todos los miembros de la empresa) y sus efectos de esta organización inteligente se verán reflejados en la comunicación externa, o sea: en el servicio, en el trato, en el contacto con sus clientes y la sociedad que le rodea, es decir en la aceptación de sus actividades. 

Pero, si no es correcto su proceder y toman decisiones prematuras no pertinentes con la comunicación, tendrán todo lo contrario; es decir, se generará un icono negativo de la empresa, una desmotivación entre sus miembros, el olvido de una retroalimentación interpersonal, y los malos resultados en las operaciones se verán reflejados en el servicio al cliente. Aquí es donde uno puede darse cuenta de la gran complejidad del manejo de la comunicación; el líder tiene que orientar su poder de mando y tener la capacidad de una comunicación eficiente, que ayude a saber seleccionar su información y tomar buenas decisiones en búsqueda del logro de los objetivos.

Para que en su entorno laboral y social pueda existir un buen ambiente de trabajo y un entendimiento en las diversas consecuencias del actuar diario en la organización, un líder inteligente, además de lo anteriormente comentado, debe:

• Aprender a escuchar.
• Saber interpretar las actitudes verbales y no verbales del emisor y/o receptor.
• Actuar éticamente en la toma de decisiones.

Para concluir, indicamos tres puntos con los cuales invitamos a la discusión y reflexión, a fin de meditar en cómo poder aplicar en su medio de trabajo esta habilidad de la comunicación, para ser una organización inteligente:

1. La base para crear una verdadera organización inteligente, recae en tener personas inteligentes, líderes que busquen a profundidad la verdad de la información para saber tomar decisiones diligentemente, a través del ejercicio de su autoridad, de valerse de su poder para ganarse humanamente a todos sus colaboradores y conocer sus potencialidades y sus limitaciones, sus miedos y sus sueños. De esa manera podrá interpretar el accionar de ellos y el proceder de sus comportamientos.


2. El líder debe saber usar una comunicación tanto de manera verbal como no verbal, para que amplíe la posibilidad de intercambiar información pertinente y se pueda madurar en las diversas acciones que se tomen y se logre desarrollar una empresa con colaboradores inteligentemente bien interrelacionados.


3. El líder podrá enriquecer sus experiencias, sus conocimientos y sus motivos para poder actuar inteligentemente, gracias a que tiene la habilidad de informar un mensaje claro, con una credibilidad en su contenido dentro de un contexto y canal adecuado, y que tiene la capacidad de darle una continuidad a los efectos de la retroalimentación generada; es decir sabe ejercer la comunicación interpersonal en una organización.

 Fuente: http://www.degerencia.com/articulo/la-habilidad-de-la-comunicacion-como-herramienta


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